Desde mejorar la concentración hasta fortalecer el desarrollo físico y mental, mantener a tus hijas e hijos bien hidratados marca una gran diferencia en su salud.
Fomentar hábitos saludables es una tarea que las mamás tenemos muy presente en el día a día con nuestros hijos e hijas, porque al enseñarles acciones clave como comer frutas y verduras, lavarse los dientes, tener una buena higiene del sueño, evitar el consumo de refrescos y jugos envasados, entre otros, los estamos encaminando hacia una salud óptima y un estado bienestar.
En términos prácticos, las mamás podemos ver grandes beneficios, como que enfermen menos o que afronten mejor algún padecimiento, que no falten a la escuela por motivos de salud, que puedan realizar las actividades que disfrutan con más ganas y gusto, que tengan un mejor desarrollo, que se sientan más felices y contentos, entre otras tantas cosas más.
Y justamente uno de esos hábitos que buscamos que hagan parte de su vida es que se hidraten, que tomen agua, una acción crucial para el funcionamiento adecuado del organismo.
Durante la presentación de la campaña «Pequeños sorbos, grandes beneficios», organizada por bebbia, el servicio líder en purificación de agua, el Dr. Manuel Correa, presidente de la Asociación Mexicana de Pediatría, destacó que el agua es importantísima para nuestros niños y niñas, ¿por qué?, porque “una correcta hidratación es determinante para facilitar la absorción de vitaminas y minerales esenciales como el calcio y el magnesio, nutrientes fundamentales para el desarrollo óseo, muscular y del sistema nervioso”. Y agregó que para mantener una hidratación saludable, la principal fuente de líquidos debe ser agua pura y de buena calidad.
¿Están tomando las niñas y niños mexicanos suficiente agua?
Es común que las mamás estemos vigilando o preguntando a nuestros hijos, a lo largo del día, si ya tomaron agua. Y es que a veces “se les olvida hacerlo” porque están jugando, porque están muy entretenidos o porque no tienen el hábito. Si bien pueden tener un vaso o su botella al lado, solemos quedarnos con la duda: ¿se están hidratando adecuadamente?
Según un estudio reciente –citado durante la presentación de la campaña– realizado en Latinoamérica sobre la ingesta de líquidos en niños y adolescentes, sólo el 28% de los niños y adolescentes en México consume suficiente agua, y de ellos, menos del 31% la obtiene de una fuente purificada.
En una publicación del Acta Pediátrica de México, investigadores del Instituto Nacional de Pediatría señalan que «se ha comprobado que los niños consumen menos líquidos de lo recomendado, persistiendo en ellos un estado de subhidratación que puede llegar a afectar su nivel de atención, su desempeño escolar, su estado de ánimo y su capacidad cognitiva» (1).
Y recomiendan instituir normas y medidas para garantizar un buen estado de hidratación en la población infantil, así como intervenciones para reducir el consumo de bebidas azucaradas en su dieta porque, desafortunadamente, los niños en México son de la población en el mundo que más consume este tipo de bebidas.
La sugerencia de cuánta agua tomar se debe personalizar de acuerdo con la edad y las actividades físicas que el niño o niña realice. Hay estudios que indican que deben consumir entre 5 y 8 vasos de agua al día. De manera general, en las siguientes tablas podemos tener una referencia de cuánto líquido deberían tomar al día:
Además de ello, en la presentación de la campaña «Pequeños sorbos, grandes beneficios», los panelistas señalaron que un 60% del agua potable en México no cumple con los estándares de calidad, por lo que es necesario echar mano de soluciones de purificación que garanticen agua segura para los niños y sus familias.
La importancia de una hidratación correcta en la infancia
El Dr. Arturo Perea Martínez, especialista en Medicina Interna Pediátrica, destacó que «alentar el consumo de agua desde los primeros días de vida es fundamental para establecer buenos hábitos, los cuales no sólo apoyan su crecimiento, sino que también fortalecen su salud para el futuro».
Mamás y papás, no hay que pasar por alto que el agua juega un papel crucial en el funcionamiento de los sistemas corporales de los niños, y esto impacta directamente en su rendimiento físico y mental.
Una hidratación saludable mejora la capacidad de concentración, el aprendizaje y el estado de ánimo de los pequeños, además de prevenir problemas de salud relacionados con la deshidratación, como la fatiga, irritabilidad y falta de atención.
Además, una hidratación correcta, desde una edad temprana, es una manera de prevenir enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 e hipertensión.
Hay que estar atentos a la campaña “Pequeños sorbos, grandes beneficios”, pues incluye actividades informativas con médicos y especialistas en diversas ciudades del país sobre la hidratación y sus beneficios para la salud infantil. También se distribuirán materiales educativos para padres y pediatras, con el fin de promover hábitos saludables desde una edad temprana.
Si estás pensando en una opción de filtro purificador, esto podría darte una mayor tranquilidad, pues te aseguras que el agua que consumen tus hijos es limpia y segura. bebbia es una opción que elimina hasta el 99.9% de bacterias, virus y otros contaminantes, finalizó Guillermo Aguado, Director General de bebbia.
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Referencias:Arredondo-García JL, Méndez-Herrera A, MedinaCortina H, Pimentel-Hernández C. Agua: la importancia de una ingesta adecuada en pediatría. Acta Pediatr Mex. 2017;38(2):116-124. http://dx.doi.org/10.18233/APM38No2pp116-1241363

