Mientras ellos celebran el fin de clases, tú haces malabares para que las vacaciones no terminen en crisis familiar. Te compartimos 20 ideas para que activar cuerpo, mente y corazón, sin que te agotes en el intento.
Oficialmente, ¡los peques están de vacaciones! En México, niños y niñas disfrutarán de siete semanas de vacaciones –algunos de ocho, de acuerdo con las fechas de salidas de su colegio– para regresar a clases el 1 de septiembre.
Ellos son los más felices, mientras que nosotras. las mamás, las vivimos, digamos, sí con emoción, pero también con un poco de ¿caos?, ¿pánico? Porque sí, es hermoso tener a los hijos en casa, pero también hay trabajo, pendientes y una ‘agenda mental’ que no da tregua.
Los cursos de verano, el apoyo que se tiene de los abuelos y los campamentos son salvavidas que agradecemos infinitamente, pero para quienes no tienen posibilidades u opciones, otra buena idea es organizarles una agenda de actividades desde casa y con algunas salidas.
A continuación te compartimos una serie de actividades con ideas divertidas, no imposibles, ni planes que requieren 10 horas libres al día, sino ideas pensadas para activar cuerpo, mente y corazón, y que puedes hacer con ellos cuando todos puedan. Algunas incluso las pueden hacer por su cuenta.
Y para que sea más fácil, las dividimos por edades. ¡Elige, combina y disfruta!
Para niños y niñas de primaria (6-12 años)
- Día de picnic en casa: mantita en el piso, sándwiches, fruta y libros para leer. El chiste es cambiar la rutina.
- Construyan un fuerte con sábanas y cojines: activan la imaginación y la coordinación motriz.
- Clase de cocina: desde hacer paletas de yogur (como la idea genial de los Paledinos de Danonino, que sólo es poner al botecito un palito o una cuchara en el centro y meterlo al congelador por al menos 2 horas) hasta crear una pizza casera. ¡Sí se puede!
- Maratón de retos de lógica: adivinanzas, laberintos, acertijos. Puedes imprimir o crear los tuyos.
- Exploradores urbanos: recorran un parque distinto cada semana. Hagan lista de pájaros, hojas o formas en las nubes.
- Taller de arte libre: con cartón, botones, pintura de dedos, ¡lo que haya! Lo importante es expresarse.
- Cuentacuentos a su estilo: leer juntos o grabar un cuento inventado por ellos.
- «Museo de mi verano»: decoren una caja donde guarden recuerdos, dibujos y fotos de todo lo que hagan.
- Clase de yoga infantil o estiramientos: hay muchas opciones en YouTube. Esto sin duda ayuda a canalizar energía.
- Muro de logros: cada semana escriban algo que aprendieron o que les hizo sentir orgullosos.
Para preadolescentes y adolescentes (12+)
- Plan de metas personales: que elijan algo que quieran mejorar (leer más, ahorrar, cocinar, hacer ejercicio) y lo lleven con registro propio.
- Cine-debate en casa: vean una película y charlen de lo que más les gustó o les hizo pensar.
- Ruta en bici o caminata urbana: busquen rutas seguras, descubran murales, cafés, librerías escondidas, etc.
- Podcast en familia: graben juntos uno sobre lo que les gusta (música, libros, historias de la infancia).
- Desafío del presupuesto: dales una cantidad para que gestionen cómo lo van a utilizar. Hoy es un buen día para enseñar y practicar cómo se llevan las finanzas personales.
- Voluntariado en pequeño: donar ropa, ayudar a un vecino mayor o apoyar en casa, ¡todo suma!
- Diario creativo: pueden escribir, pegar fotos, dibujar, hacer un collage. Es catártico y divertido.
- Tarde de juegos de mesa: clásicos como Uno, Scrabble o Jenga. También se vale inventar el suyo.
- Reto físico de 7 días: pueden elegir hacer cuerda, yoga, sentadillas o bailar.
- Explorar una habilidad nueva: bordado, edición de video, cerámica, tocar ukelele o piano. El verano es perfecto para probar sin presión.
Pero en estos días, no todo es para ellos. En esta lista también hay espacio para ti. Puedes acompañar algunas actividades y soltar otras. Recuerda que tu descanso también es importante.
Planea momentos sin culpa para recargar, reconectar contigo y ser la mamá que quieres ser y que tus hijos necesitan, ¡no dejes de ser tú!
Si algo no funciona como lo planeaste, también se vale el caos.

