Foto: World Obesity Federation
Más del 75% de los mexicanos vive con obesidad o sobrepeso. La campaña El Peso del Estigma invita a transformar la conversación: dejar atrás prejuicios para dar paso a un enfoque humano, científico y libre de juicios.
¿Alguna vez has escuchado frases como “es cuestión de voluntad” o “si quisieras, podrías bajar de peso”? Estas expresiones, tan comunes en la plática cotidiana, esconden un problema mucho más serio: el estigma alrededor de la obesidad.
Y aunque a veces no lo notamos, repetirlas puede herir, invisibilizar y, sobre todo, desviar la atención de lo importante: la obesidad es una enfermedad crónica, progresiva y tratable.
Hoy, más del 75% de la población mexicana vive con obesidad o sobrepeso, una condición que ya alcanza proporciones de pandemia. Hablamos de millones de personas que, además del impacto físico, enfrentan comentarios, prejuicios y culpas que no deberían cargar.
En días recientes asistimos al lanzamiento de la campaña “El Peso del Estigma”, impulsada por Lilly, que busca llevar a la conversación un tema urgente en nuestro país.
Durante el evento, los asistentes fuimos parte de un túnel sensorial que recreaba, de manera simbólica, el peso de los prejuicios que cargan día a día las personas con obesidad. Las barreras y lo que verdaderamente pesa –el estigma– nos llevaron a una profunda reflexión.
La obesidad no es una elección
Porque no depende de la fuerza de voluntad, de hacer ejercicio exhaustivamente o de dejar de comer. Es resultado de una combinación compleja de factores biológicos, sociales y ambientales. El cuerpo incluso puede resistirse a perder peso, aun cuando se adopten hábitos saludables.
El Dr. Santiago Posada, vicepresidente de Asuntos Médicos para Lilly Latinoamérica, lo resume así: “La obesidad requiere un enfoque integral, libre de estigmas, que combine acompañamiento médico y cambios sostenibles en el estilo de vida”.
El experto agregó que «culpar a las personas de su condición no sólo es injusto: es científicamente incorrecto». Frases como “cierra la boca” o “es cuestión de disciplina” son profundamente dañinas. El estigma desalienta a las personas a buscar ayuda, genera culpa y afecta la calidad de la atención que reciben.
Las consecuencias van más allá de la báscula
La obesidad está asociada a más de 200 condiciones de salud, entre ellas:
- Diabetes tipo 2: hasta 243% más riesgo
- Hipertensión: 113% más riesgo
- Enfermedad coronaria: 69% más riesgo
- Apnea del sueño: presente en el 70% de quienes viven con obesidad
El impacto también alcanza a niños y adolescentes, con un aumento preocupante de casos graves. Y si hablamos de economía, se estima que, para 2050, los costos relacionados con enfermedades ligadas a la obesidad podrían alcanzar 1.7 mil millones de pesos.

La nutrióloga María Fernanda Tejeda Muñoz, integrante de la organización Obesidades, hizo énfasis en la urgencia de dejar atrás los prejuicios sobre la obesidad: «No se trata de culpas, sino de entender una condición compleja que va más allá del peso. Los medios deben apoyar con un abordaje respetuoso y ético, sin burlas ni juicios. Y los profesionales de la salud deben escuchar, acompañar y tratar con empatía basada en evidencia”.

Cambiar la forma en que hablamos (y pensamos)
Desde casa, como mamás, podemos ser parte del cambio:
- Cuidar nuestro lenguaje.
- Hablar de salud antes que de talla.
- Evitar el uso de palabras que hieran.
- Enseñar respeto hacia todas las personas.
El cambio empieza en lo cotidiano y se multiplica en la sociedad.
La obesidad no es una elección. Lo que sí podemos elegir es cómo hablamos de ella, cómo la entendemos y cómo acompañamos a quienes la viven.
Demos a nuestros hijos un mejor ejemplo: enseñarles que la empatía pesa más que cualquier estigma, que la salud no se mide en tallas sino en bienestar, y que en cada palabra que usamos está la oportunidad de construir un futuro más justo, compasivo y sano para todos.
Si buscas información confiable o atención médica especializada, la organización civil Obesidades cuenta con un localizador de profesionales de la salud comprometidos con brindar un acompañamiento respetuoso y basado en evidencia científica.

