Peques
Deja un comentario

Cómo prevenir el ciberacoso en niños, niñas y adolescentes 

No podemos alejar a nuestros hijos de Internet, pero sí podemos abrir el diálogo y conectar con ellos. La confianza, el acompañamiento y otras consejos que te compartimos a continuación, son claves para prevenir el ciberacoso.

Por Nonantzin Martínez

En los grupos de WhatsApp de mamás, en la fila de la escuela o mientras esperamos a que salgan los niños, hay un tema del que cada vez se habla más: lo que nuestros hijos viven en Internet.

La preocupación ya no es solamente sobre cuánto tiempo pasan frente a las pantallas, sino lo que ven, lo que pueden encontrar ahí y el peligro de entrar en contacto con otras personas, porque en el mundo digital donde juegan, conviven y aprenden, también se esconde la amenaza del ciberacoso.

Cuando tenemos una relación cercana y de confianza, nuestros hijos ya no sólo nos cuentan de sus clases y maestras o de los amigos del salón. Hoy también nos platican lo que ocurre en su mundo digital.

Pero no todas las familias tienen la suerte de que el niño, niña o adolescente les cuente lo que pasa; a veces, por miedo, pena o simplemente porque no saben cómo manejarlo, callan lo que les ocurre y, desafortunadamente, pueden estar viviendo experiencias que los lastiman profundamente.

De acuerdo con UNICEF, el ciberacoso es el acoso o intimidación por medio de las tecnologías digitales. Puede suceder en las redes sociales, las plataformas de mensajería, las plataformas de juegos y los teléfonos móviles. Es un comportamiento que se repite y que busca atemorizar, enfadar o humillar a otra persona.

Algunos ejemplos incluyen:

  • Difundir mentiras o publicar fotos y videos vergonzosos.
  • Enviar mensajes hirientes, abusivos o amenazantes.
  • Hacerse pasar por otra persona y mandar mensajes agresivos desde cuentas falsas.
  • Usar herramientas de IA para intimidar o acosar sexualmente.

El ciberacoso tiene consecuencias emocionales, sociales y físicas, y pueden incluir:

  • Baja autoestima, ansiedad y depresión.
  • Aislamiento social y desconfianza hacia los adultos.
  • Problemas escolares y de concentración.
  • En casos graves, autolesiones e ideación suicida.

El Dr. Ricardo Iván Nanni Alvarado, psiquiatra adictólogo y director general de Grupo Punto de Partida, A.C., advierte que “el ciberacoso y la exposición a contenidos violentos elevan significativamente la ideación suicida. Los adolescentes viven en un ecosistema digital donde la validación depende de la aprobación externa, y la comparación social impacta gravemente su autoestima”.

La Dra. Mariana Morales, especialista de Casa Rosa – Grupo Punto de Partida, recomienda cinco estrategias clave para cuidar la salud digital de nuestros hijos. Quizás ya las estés poniendo en práctica, o tal vez no te había parecido importante seguirlas, pero tenerlas en cuenta puede ayudar muchísimo, y hasta salvar una vida:

Establece horarios y límites consistentes para el uso de dispositivos, definiendo cuánto tiempo al día se puede usar (por ejemplo, en edad escolar, máximo 1 hora entre  semana). Una buena idea es usar alarmas o temporizadores para marcar inicio y fin. Esto debes hacerlo incluso desde los 2 años (si es que permites que tu hijo haga uso de las pantallas). Sé una mamá o papá modelo: si tú respetas los límites, ellos también lo harán.

Define espacios sin pantallas, como la mesa o la recámara antes de dormir, y reemplázalos con actividades familiares. Déjalo muy claro desde que empiecen a usar dispositivos (así sea con 2, 3, 4 años o la edad en la que hayan empezado).

Pregunta con interés genuino qué ven, con quién juegan y qué les gusta hacer en línea, por ejemplo, puedes preguntar a tu hijo (a): “¿Qué es lo que más te gusta de ese juego o video?”. No dejes que el uso de Internet sea solitario, sino supervisado y  acompañado. Haz este ejercicio desde los 3 años, cuando empiezan a interactuar más con contenidos digitales. 

Enséñales, a partir de los 6–7 años, las reglas básicas para navegar seguros y reconocer riesgos. Déjales claro que, por ningún motivo, deben compartir datos personales, fotos o contraseñas. Explícales qué si alguien los hace sentir incómodos deben contarlo a mamá, papá o a un adulto que esté a su cargo en ese momento. Revisa las configuraciones de privacidad. 

Construye un ambiente de confianza para que tu niño, niña o adolescente pueda pedir ayuda en caso de ciberacoso. Dile que si algo en Internet lo asusta o molesta, lo cuente. Explícale: “no es tu culpa, puedes contármelo”. No caigas en el error de castigarlo en automático, como quitarle el celular, para que no teman hablar, y recuerda hacer revisiones periódicas del uso digital, no solamente cuando haya un problema. Hazlo desde los 6 años y refuerza en preadolescencia y adolescencia. 

La siguiente tabla te puede ayudar a tener una idea más concreta y un mejor control de las estrategias:

  • 2 a 5 años: límites firmes y supervisión total.
  • 6 a 9 años: reglas claras y educación digital básica.
  • 10 a 14 años: reforzar confianza y prevención del ciberacoso.
  • 15+ años: autonomía responsable con supervisión indirecta.

El mejor “antivirus” contra el ciberacoso es la confianza. Escuchar, acompañar y poner límites con amor puede marcar la diferencia en la vida digital de nuestros hijos e hijas.

This entry was posted in: Peques

de

Avatar de Desconocido

Periodista y editora especializada en temas de bienestar, crianza, maternidad, estilo de vida y gastronomía. Mamá de un niño de 12 años, aprendiz de fotógrafa, foodie y apasionada de la música. Sus historias han sido contadas en revistas y sitios como Vanidades, Mi bebé y yo, Baby Creysi, La Lista, bbmundo, todobebé, Glamour, Marie Claire, Life & Style, GQ México, Good Housekeeping México, especiales de Milenio y Padres e Hijos.

Deja un comentario