No podemos alejar a nuestros hijos de Internet, pero sí podemos abrir el diálogo y conectar con ellos. La confianza, el acompañamiento y otras consejos que te compartimos a continuación, son claves para prevenir el ciberacoso.
En los grupos de WhatsApp de mamás, en la fila de la escuela o mientras esperamos a que salgan los niños, hay un tema del que cada vez se habla más: lo que nuestros hijos viven en Internet.
La preocupación ya no es solamente sobre cuánto tiempo pasan frente a las pantallas, sino lo que ven, lo que pueden encontrar ahí y el peligro de entrar en contacto con otras personas, porque en el mundo digital donde juegan, conviven y aprenden, también se esconde la amenaza del ciberacoso.
Cuando tenemos una relación cercana y de confianza, nuestros hijos ya no sólo nos cuentan de sus clases y maestras o de los amigos del salón. Hoy también nos platican lo que ocurre en su mundo digital.
Pero no todas las familias tienen la suerte de que el niño, niña o adolescente les cuente lo que pasa; a veces, por miedo, pena o simplemente porque no saben cómo manejarlo, callan lo que les ocurre y, desafortunadamente, pueden estar viviendo experiencias que los lastiman profundamente.
De acuerdo con UNICEF, el ciberacoso es el acoso o intimidación por medio de las tecnologías digitales. Puede suceder en las redes sociales, las plataformas de mensajería, las plataformas de juegos y los teléfonos móviles. Es un comportamiento que se repite y que busca atemorizar, enfadar o humillar a otra persona.
Algunos ejemplos incluyen:
- Difundir mentiras o publicar fotos y videos vergonzosos.
- Enviar mensajes hirientes, abusivos o amenazantes.
- Hacerse pasar por otra persona y mandar mensajes agresivos desde cuentas falsas.
- Usar herramientas de IA para intimidar o acosar sexualmente.
¿Por qué debemos preocuparnos y no tomarlo a la ligera?
El ciberacoso tiene consecuencias emocionales, sociales y físicas, y pueden incluir:
- Baja autoestima, ansiedad y depresión.
- Aislamiento social y desconfianza hacia los adultos.
- Problemas escolares y de concentración.
- En casos graves, autolesiones e ideación suicida.
El Dr. Ricardo Iván Nanni Alvarado, psiquiatra adictólogo y director general de Grupo Punto de Partida, A.C., advierte que “el ciberacoso y la exposición a contenidos violentos elevan significativamente la ideación suicida. Los adolescentes viven en un ecosistema digital donde la validación depende de la aprobación externa, y la comparación social impacta gravemente su autoestima”.
De acuerdo con la OMS, cada 43 segundos muere una persona por suicidio. Entre los grupos con mayor riesgo en México se encuentran los adolescentes y jóvenes de 10 a 29 años, con un incremento sostenido en la última década.
Grupo Punto de Partida, A.C.
Estrategias para prevenir el ciberacoso
La Dra. Mariana Morales, especialista de Casa Rosa – Grupo Punto de Partida, recomienda cinco estrategias clave para cuidar la salud digital de nuestros hijos. Quizás ya las estés poniendo en práctica, o tal vez no te había parecido importante seguirlas, pero tenerlas en cuenta puede ayudar muchísimo, y hasta salvar una vida:
1. Pon reglas claras y límites de tiempo con pantallas
Establece horarios y límites consistentes para el uso de dispositivos, definiendo cuánto tiempo al día se puede usar (por ejemplo, en edad escolar, máximo 1 hora entre semana). Una buena idea es usar alarmas o temporizadores para marcar inicio y fin. Esto debes hacerlo incluso desde los 2 años (si es que permites que tu hijo haga uso de las pantallas). Sé una mamá o papá modelo: si tú respetas los límites, ellos también lo harán.
2. Establece zonas y momentos libres de dispositivos
Define espacios sin pantallas, como la mesa o la recámara antes de dormir, y reemplázalos con actividades familiares. Déjalo muy claro desde que empiecen a usar dispositivos (así sea con 2, 3, 4 años o la edad en la que hayan empezado).
3. Haz un acompañamiento activo y mantén una conversación abierta
Pregunta con interés genuino qué ven, con quién juegan y qué les gusta hacer en línea, por ejemplo, puedes preguntar a tu hijo (a): “¿Qué es lo que más te gusta de ese juego o video?”. No dejes que el uso de Internet sea solitario, sino supervisado y acompañado. Haz este ejercicio desde los 3 años, cuando empiezan a interactuar más con contenidos digitales.
4. Lleva una educación digital y seguridad en línea
Enséñales, a partir de los 6–7 años, las reglas básicas para navegar seguros y reconocer riesgos. Déjales claro que, por ningún motivo, deben compartir datos personales, fotos o contraseñas. Explícales qué si alguien los hace sentir incómodos deben contarlo a mamá, papá o a un adulto que esté a su cargo en ese momento. Revisa las configuraciones de privacidad.
5. Fomenta la confianza
Construye un ambiente de confianza para que tu niño, niña o adolescente pueda pedir ayuda en caso de ciberacoso. Dile que si algo en Internet lo asusta o molesta, lo cuente. Explícale: “no es tu culpa, puedes contármelo”. No caigas en el error de castigarlo en automático, como quitarle el celular, para que no teman hablar, y recuerda hacer revisiones periódicas del uso digital, no solamente cuando haya un problema. Hazlo desde los 6 años y refuerza en preadolescencia y adolescencia.
La siguiente tabla te puede ayudar a tener una idea más concreta y un mejor control de las estrategias:
- 2 a 5 años: límites firmes y supervisión total.
- 6 a 9 años: reglas claras y educación digital básica.
- 10 a 14 años: reforzar confianza y prevención del ciberacoso.
- 15+ años: autonomía responsable con supervisión indirecta.
El mejor “antivirus” contra el ciberacoso es la confianza. Escuchar, acompañar y poner límites con amor puede marcar la diferencia en la vida digital de nuestros hijos e hijas.

