Adolescentes, Peques
Deja un comentario

Roblox para niños y adolescentes: cómo acompañar, proteger y evitar riesgos sin prohibir

Roblox es uno de los videojuegos más usados por niñas, niños y adolescentes, pero también ha encendido alarmas por temas de seguridad. Te contamos cómo acompañar a tus hijos para que jueguen de forma más segura.

Por Nonantzin Martínez

Con hijos en edad escolar –primaria y secundaria–, es casi seguro que Roblox sea parte de tu día a día familiar. Los chicos lo mencionan en la comida, lo juegan después de hacer la tarea, lo comentan con sus primos y amigos… Y es que para ellos Roblox no es sólo un videojuego, es también un espacio de socialización, creatividad y pertenencia. Para nosotras en cambio, puede convertirse en una fuente constante de dudas, alertas y, muchas veces, miedo.

En los últimos meses, Roblox ha estado bajo el reflector por demandas, investigaciones periodísticas y testimonios de familias que denuncian fallas graves en la protección de menores. ¿Significa esto que Roblox es peligroso y debe prohibirse? No necesariamente; pro sí nos obliga a informarnos mejor y a asumir un rol más activo en la crianza digital.

Roblox no es un juego, es una plataforma

Uno de los errores más comunes es pensar que Roblox es “un solo juego”. En realidad, se trata de una plataforma con millones de experiencias creadas por usuarios, como señala Tami Bhaumik, vicepresidenta de civilidad en Roblox, en el episodio ¿Es Roblox seguro para los adolescentes? Lo que los padres necesitan saber, del podcast Parenting Teens with Dr. Cam, de la psicóloga de adolescentes y coach, Dr. Cam Caswell. Y esto explica gran parte del problema.

Dentro de Roblox conviven juegos de rol, simuladores de vida, retos de habilidad, aventuras, juegos de terror, combate y hasta experiencias con temáticas sociales o políticas. Algunas son totalmente inofensivas; otras pueden resultar confusas, violentas o perturbadoras para niños pequeños.

Aunque Roblox utiliza etiquetas de “madurez de contenido”, estas no siempre son infalibles, ya que muchas veces dependen de cómo el creador clasifica su propio juego.

Uno de los riesgos principales de Roblox es la interacción social sin supervisión, ya que nuestros chicos están expuestos a:

  • Contacto con desconocidos. Los niños y adolescentes juegan y chatean con personas que no conocen en la vida real.
  • Grooming. Adultos que se hacen pasar por menores para generar confianza, llevar la conversación fuera de la plataforma y, después, manipularlos emocionalmente.
  • Chats que se salen de control. Aunque existen filtros, algunos usuarios usan emojis, palabras alteradas o códigos para evadirlos.
  • Exposición a contenido violento o de terror. Incluso en experiencias etiquetadas como “aptas”.
  • Compras dentro del juego. El uso de Robux (dinero virtual) puede llevar a gastos impulsivos sin que los niños comprendan su valor real.

Por supuesto, no es que esto siempre ocurra, pero no podemos pasarlo por alto.

La importancia de los controles parentales

Muchos de los riesgos aumentan cuando los controles parentales no están configurados. Roblox ofrece herramientas útiles, pero requieren tiempo, atención y seguimiento por parte de los adultos. Dedica unos minutos para revisarlos y activarlos. Algunos puntos clave son:

  • Cuenta parental enlazada. Con la cuenta del niño o adolescente no es suficiente. Mamás y papás deben tener su propia cuenta con privilegios parentales (en esta liga de Roblox puedes enlazar tu cuenta).
  • Edad real del menor. Ingresar correctamente el año de nacimiento activa filtros automáticos más estrictos para menores de 13 años.
  • Nivel de madurez del contenido. Lo más recomendable para niños pequeños es el nivel “mínimo”.
  • Restricción del chat. Para los más chicos, desactivar por completo la comunicación es una medida de protección básica.
  • Control de amistades. Revisar con quiénes están conectados y eliminar contactos desconocidos.
  • Servidores privados. Esta es la mejor opción para que jueguen únicamente con amigos reales.
  • Límites de gasto. Establecer el gasto y autorizar compras sólo de forma consciente.

Estas configuraciones no sustituyen la supervisión, pero sí reducen considerablemente los riesgos.

La conversación importa tanto como la configuración

Uno de los puntos más valiosos que destacan expertos en crianza digital es que los controles funcionan mejor cuando van acompañados de una plática cercana. Prueba hacerle a tu hijo o hija estas preguntas, porque sin duda pueden abrir diálogos importantes:

  • ¿Qué tipo de juegos te gustan más en Roblox?
  • ¿Alguna vez algo te hizo sentir incómodo o con miedo mientras jugabas?
  • ¿Qué harías si alguien que no conoces te escribe?
  • ¿Por qué crees que es importante no compartir información personal?
  • ¿A quién acudirías si algo no te hace sentir bien?

Pero, ojo, no hagas estas conversaciones como interrogatorios o advertencias constantes, sino como espacios de confianza, donde sepan que pueden contar lo que les pasa sin miedo a que les quiten el juego automáticamente.

Por otro lado, jugar Roblox con tus hijos puede ayudarte a cambiar la perspectiva y entender qué les atrae, cómo interactúan y qué tipo de estímulos reciben, ¿ya lo has hecho? Además, al interactuar con ellos les dejas el mensaje de que te interesa su mundo, sus pasatiempos y lo que disfrutan hacer. Desde ahí es mucho más fácil poner límites, negociar tiempos y enseñar habilidades de autocuidado digital.

Entonces, ¿debo permitir que mi hijo juegue Roblox?

Eso depende de ti y de tu familia. Para responder a la pregunta, toma en cuenta la edad de tu peque, su madurez, el acompañamiento y las reglas en casa. Al mismo tiempo, considera que la prohibición total puede resultar contraproducente y arrastrarlos a que lo hagan a tus espaldas.

Permitir que jueguen y naveguen en el mundo digital no significa que los vas soltar o dejar a la deriva, sino que haces el compromiso de acompañarlos, supervisarlos, configurar lo necesario y conversar con ellos. La crianza hoy día también ocurre con pantallas de por medio, por eso nuestra presencia es clave.

This entry was posted in: Adolescentes, Peques

de

Avatar de Desconocido

Periodista y editora especializada en temas de bienestar, crianza, maternidad, estilo de vida y gastronomía. Mamá de un niño de 12 años, aprendiz de fotógrafa, foodie y apasionada de la música. Sus historias han sido contadas en revistas y sitios como Vanidades, Mi bebé y yo, Baby Creysi, La Lista, bbmundo, todobebé, Glamour, Marie Claire, Life & Style, GQ México, Good Housekeeping México, especiales de Milenio y Padres e Hijos.

Deja un comentario