Aprender esta asignatura desde una experiencia más lúdica y menos estresante, sí es posible. Si en casa de pronto hay frustración, de parte del pequeño o de los adultos, no estás sola. Te decimos cómo pueden trabajar –mejor– en este conocimiento.
Hay materias que tienen la fama de ser difíciles, complicadas e, incluso, poco atractivas. Y aunque estas concepciones son subjetivas, ya que cada persona o alumno, dependiendo de sus habilidades y preferencias van a irse inclinando por una u otra asignatura, es un hecho que las matemáticas ¡a veces sí que las sufren nuestros pequeños estudiantes!
Tal vez no lo conocías, pero hay un concepto conocido como «ansiedad matemática», que aparece, justamente, cuando una persona experimenta sensaciones de temor e incomodidad en contextos matemáticos. Autores como Tobias y Weissbrod, desde 1980 afirmaron que «la ansiedad matemática conlleva pánico, indefensión, parálisis y desorganización mental que surgen cuando a un sujeto se le exige resolver un problema matemático«. Otros estudiosos como Bursal y Paznokas, en 2006, han sugerido que los estudiantes con altos niveles de ansiedad tienden a confiar menos en sus capacidades matemáticas. Y Klinger, en 2011, dijo que los individuos que manifiestan ansiedad hacia las matemáticas evitan cualquier tipo de contacto con esta materia, lo que perpetúa sus actitudes negativas y sus prejuicios. Y esto puede pasarle a los estudiantes de las escuelas primarias hasta las universidades.
Pero no necesitamos profundizar en demasiadas investigaciones, cuando en casa tenemos las «pruebas vivientes» de lo que hablamos, al ver el temor de nuestro niño o niña –e incluso de los papás– cuando llega el momento de hacer la tarea de mate y/o cuando se acercan las fechas de exámenes. ¿Cómo podemos ayudarlo?
¡No más miedo a fracasar en mate! Beneficios y estrategias
Platicamos con Carolina Canosa, experta en Gerenciamiento de Marketing en el sector EdTech y promotora de soluciones tecnológicas educativas que transforman la forma en que las personas aprenden, y nos dijo que, tal como lo imaginamos, la gran mayoría de los alumnos consideran a las matemáticas como un fuerte obstáculo: «Esto hace que se sientan desmotivados durante su proceso de aprendizaje, por lo que su conducta es de negación hacia las matemáticas, al considerar poco probable la adquisicioìn de los conocimientos».
La ansiedad o miedo a las matemáticas puede afectar su rendimiento, y esto empeora con la angustia, creando un círculo vicioso. Se ha demostrado que el miedo o su predisposición reduce la memoria funcional, que contiene información valiosa que se necesita para resolver problemas.
Con matemáticas hemos vivido y viviremos siempre, pues ellas ocupan un lugar importante, no sólo en los planes de enseñanza de las escuelas, sino en nuestra vida diaria, dice la experta, así que siempre será un buen momento acercar a los peques a su mundo, de una manera más accesible y fluida.
Antes de dar estrategias, Carolina Canosa nos señala algunos de los beneficios de las matemáticas que todos debemos conocer, y así verlas «con otros ojos»:
- Ayudan a desarrollar el pensamiento analítico. Aprender matemáticas contribuye a que los niños y niñas sepan analizar argumentos, ver las relaciones entre los mismos y alcanzar un resultado. El pensamiento analítico los ayuda a investigar la realidad, razonar, aplicar la lógica y buscar la verdad basada en evidencias.
- Apoyan en la gestión del día a día, en el caso de los adultos y, en los niños, deben saber que en algunos años necesitarán las matemáticas para sus facturas, tickets de compra, gastos, ingresos, préstamos bancarios, etc.
- Mantienen en forma al cerebro. Las matemáticas son una excelente «gimnasia» para el cerebro a cualquier edad.
- Ayudan a entender la naturaleza. Solemos fijarnos solo en lo que vemos en la naturaleza, pero con las matemáticas se puede ver más allá y entender lo que ocurre en nuestro entorno.
- Solucionar problemas. Con las matemáticas se logra ver los problemas desde otra perspectiva y buscar soluciones que se pueden aplicar en nuestro día a día.
- Fomentan la sabiduría. Las matemáticas fomentan la sabiduría puesto que se relacionan con otros campos, como las ciencias naturales, la geografía, la astronomía, la educación física, la música o la tecnología, entre otras.
- Nos hacen menos manipulables. Con las matemáticas se aprende a analizar datos y a no dejarse manipular por cifras que pueden no ser reales.
Ahora sí, algunas de las formas divertidas para aprender matemáticas son:
- Utilizar juegos de mesa, lo cual siempre será divertido y necesario para el desarrollo completo de nuestros niños y niñas. Juegos como Bingo o Monopoly pueden ser también una excelente forma de aprender matemáticas, ya que en muchos de ellos hay que sumar, restar o multiplicar.
- Leerles libros y darles juguetes que desarrollen destrezas matemáticas a los niños más pequeños.
- Aplicarlas al mundo real también es una forma divertida y tangible, ya que cuando los peques ven que las usamos –por ejemplo, al pagar en el supermercado, al ir al cajero, al hornear o preparar un alimento, se genera un mayor interés por la asignatura.
- Hacer deportes como el fútbol, refuerza conceptos matemáticos como velocidad, fuerza, resultados, tiempo, etc., ¡ahí están las matemáticas!
- La tecnología también es una gran aliada para aprenderla. Por ejemplo hay apps o plataformas como Matific, que es un instrumento pedagógico que ayuda a los peques a adquirir conocimientos matemáticos con mayor facilidad gracias a sus experiencias lúdicas y personalizadas para cada niño según sus propias trayectorias escolares.
Esta plataforma permite el acceso a una serie de juegos offline y online que potencian la creatividad, la concentración y la curiosidad mediante la resolución de problemas lógicos y matemáticos de una forma entretenida y divertida, generando el interés inmediato en los estudiantes.
Matific también trabaja con la comunidad docente de las instituciones educativas, brindando incluso formación docente en relación al uso y gestión de la plataforma, brindando por ejemplo nuevas formas de evaluación y creación de actividades en el aula.
Matific es entretenida y atractiva, y eso es algo que a mamás, papás y niños les gusta mucho, pero lo mejor de todo es que cuenta con una pedagogía robusta desarrollada por su Junta Académica, que está conformada por expertos de las más prestigiosas Universidades y Ministerios de Educación del mundo.
El sentimiento de temor, que en realidad es una preocupación, interfiere con la capacidad de estudiar matemáticas, o de darse la oportunidad de conocer el mundo de los números y todos los beneficios que nos dan en la vida diaria.
Carolina Canosa
¿Cuándo aprender matemáticas?
En realidad no existe una edad exacta en la que todos los niños deban empezar a aprender matemáticas, señala Carolina Canos, pero lo ideal es iniciar desde una etapa temprana, teniendo en cuenta las capacidades y madurez individual de cada pequeño.
Aunque la educación formal en matemáticas comienza en la etapa de educación primaria, alrededor de los 6 años, esto no significa que no se pueda proporcionar una exposición temprana a los conceptos matemáticos a través del juego y la resolución de problemas. De hecho estudios en neurociencia han revelado que el cerebro de los niños está preparado para procesar información numérica desde una edad temprana, así que los conceptos matemáticos pueden ser desarrollados durante la infancia. ¿Cuántos años tiene tu peque?
- A los 2 o 3 años, los niños comienzan a contar en voz alta, aunque su comprensión real de lo que están contando puede variar.
- A partir de los 3-4 años, pueden aprender a reconocer números escritos y relacionarlos con cantidades de elementos.
- Entre los 4 y 5 años, ya se pueden presentar los conceptos –simples– de sumar y restar, de manera lúdica y gradual.
- A los 6-7 años, los niños desarrollan una madurez cognitiva que les permite aprender conceptos matemáticos más avanzados, como la multiplicación, la división, las fracciones y la geometría.
El miedo a las matemáticas se basa, principalmente, en la preocupación de que no podrás hacerlo. Por lo tanto, hay que trabajar con nuestros peques en que tengan confianza en sí mismos. Dile a tu niña o niño que se olvide de frases como: «No soy bueno/a en matemáticas» y que las cambie por: «Yo puedo hacer esto». «Al final, todos nos encontramos con las matemáticas en algún momento, por lo que es importante no permitir que la ansiedad o el miedo nos detenga», concluye Carolina Canosa.
Pon a prueba tus conocimientos en mate
Del 15 de agosto al 4 de octubre, podrán inscribirse entusiastas de las matemáticas y escuelas a las Olimpiadas de Matemáticas Matific Latinoamérica 2024, que se llevarán a cabo del 14 al 18 de octubre de este año, ¡una oportunidad única para que los participantes mejoren sus habilidades matemáticas de una manera divertida y competitiva!
El registro es gratuito y podrán participar todas las instituciones educativas de Latinoamérica, maestros y sus alumnos, así como las familias que deseen inscribir a sus hijos. Las tres escuelas con mejores puntajes recibirán premios valuados en USD 1500, USD 1000 y USD 500. Además, la mejor clase de cada grado recibirá un premio especial y todos los estudiantes obtendrán un certificado y podrán participar en un sorteo por 10 kits escolares o vouchers en la moneda del país ganador.
Para registrarse y obtener más información, visita Matific Olimpiadas o manda un correo electrónico a olimpiadas@matific.com

