crianza
Deja un comentario

La importancia de la crianza con ternura en el desarrollo infantil

crianza con ternura

En un mundo donde la crianza de los hijos es un desafío constante, la necesidad de enfoques que promuevan el desarrollo integral de los niños se vuelve cada vez más evidente. Te contamos sobre la crianza con ternura y cómo se diferencia de otros estilos de crianza más tradicionales.

Por Anna Grellert, Especialista de Crianza con Ternura en World Vision México.

La crianza con ternura no es sólo un método; es una experiencia profunda que moviliza la sensibilidad del corazón. Es la capacidad de conectar de corazón a corazón entre el adulto y el niño, creando un vínculo basado en la confianza, la seguridad y el amor. Este vínculo no es simplemente una elección racional; es una elección emocional. Un claro ejemplo es que si un niño siente que está en un ambiente seguro y amoroso, se abrirá a la comunicación y al aprendizaje, permitiendo un desarrollo emocional y cognitivo saludable. Por eso la crianza con ternura se presenta como una alternativa poderosa y transformadora. 

En contraste con enfoques más tradicionales que pueden basarse en la obediencia y el respeto por autoridad, la crianza con ternura exige un respeto que surge del amor, no del miedo. Es decir, el respeto verdadero se construye sobre un vínculo de amor y empatía, y no solo por la obligación de respetar a una figura de autoridad. Esta distinción es crucial, ya que mientras que el respeto basado en el miedo puede funcionar a corto plazo, no fomenta relaciones saludables ni un desarrollo emocional equilibrado.

En la actualidad, vivimos en una sociedad que enfrenta una serie de desafíos que afectan directamente la manera en que los padres crían a sus hijos. La presión económica, la influencia de los medios de comunicación y la falta de tiempo debido a largas jornadas laborales son solo algunos de los factores que han transformado la dinámica familiar. En este contexto, se hace aún más necesario replantear el papel de la ternura en la crianza, especialmente en relación con el rol paterno, que históricamente ha estado asociado con la disciplina y la autoridad más que con el afecto y la empatía.

En la actualidad, muchos padres enfrentan una desconexión emocional significativa, derivada de modelos de crianza heredados que carecen de ternura y empatía. Este fenómeno es especialmente evidente en contextos donde la figura paterna ha sido tradicionalmente percibida como autoritaria y distante. 


La falta de ternura en la paternidad no solo afecta la relación padre-hijo, sino que también influye en el desarrollo conductual y emocional de los niños. Un padre que no demuestra afecto puede, sin querer, fomentar una sensación de inseguridad en sus hijos, lo que puede derivar en problemas de autoestima, ansiedad y dificultad para formar relaciones saludables en la vida adulta.


Beneficios de la crianza con ternura

Los beneficios de la crianza con ternura son extensos, no sólo para los niños, sino también para los padres. Estudios científicos han demostrado que las experiencias tempranas de vida, especialmente aquellas marcadas por el amor y la seguridad, tienen un impacto significativo en la salud a largo plazo. Por ejemplo, la prevención de patologías crónicas como enfermedades cardíacas o trastornos de salud mental está relacionada con la calidad del vínculo que un niño desarrolla con sus padres o cuidadores.

Por otro lado, la falta de ternura en la crianza puede llevar a consecuencias adversas. Los niños que crecen en ambientes donde prevalece la violencia, el abuso o la negligencia están en mayor riesgo de desarrollar problemas de salud tanto físicos como emocionales. Estos efectos no se limitan a la infancia; pueden extenderse a la vida adulta, afectando la capacidad de una persona para manejar el estrés, mantener relaciones saludables y evitar conductas de riesgo.

Construyendo un futuro más compasivo

Al final, la crianza con ternura es una propuesta que va más allá del simple respeto o la disciplina. Es una invitación a construir relaciones auténticas y profundas con nuestros hijos, basadas en el amor y la empatía. Al hacerlo, no sólo estamos formando individuos más saludables y felices, sino también construyendo una sociedad más justa y compasiva. 

Como padres y cuidadores, es nuestra responsabilidad ofrecer a nuestros hijos un entorno seguro y amoroso donde puedan desarrollarse plenamente. La ternura, sin duda, es la clave para lograrlo.

Especialista de Crianza con Ternura en World Vision México

www.worldvisionmexico.org.mx | Instagram: @Worldvisionmx

Deja un comentario