El Día Internacional de la Mujer también es una fecha para poner la mirada en problemáticas como el abuso sexual infantil. México ocupa el primer lugar a nivel mundial en abuso sexual infantil entre los países de la OCDE.
Por Mamarama
Según datos de UNICEF, 1 de cada 4 niñas en México ha sido víctima de abuso sexual, una cifra que nos obliga a reflexionar, crear conciencia sobre esta situación y trabajar en la prevención y su erradicación. Necesitamos hablar de ello, informarnos y tomar medidas para proteger a nuestras hijas.
Dafna Viniegra, cofundadora de la asociación Infancia Libre de Abuso Sexual (ILAS) señala que la protección de la infancia debe ser una prioridad, porque cada niña tiene derecho a crecer en un entorno seguro y sin violencia, y este Día Internacional de la Mujer, hacer eco de esta problemática y reforzar el lema acuñado para este 2025: “Para TODAS las mujeres y niñas: Derechos”, cobra aún mayor relevancia.
México ocupa el primer lugar a nivel mundial en abuso sexual infantil entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El 85% de los abusos ocurren dentro del círculo de casa.
El abuso sexual infantil no sólo deja heridas emocionales profundas, también puede afectar la salud física y mental a lo largo de la vida. Muchas sobrevivientes desarrollan ansiedad, depresión o problemas de autoestima. También pueden tener dificultades para confiar en los demás o establecer relaciones sanas. Además, algunas investigaciones han sugerido que, si una niña es víctima de abuso una vez, tiene más probabilidades de volver a sufrirlo en el futuro.
La UNICEF señala que la violencia sexual en la infancia es un problema con un aumento significativo de casos entre los 14 y los 17 años, etapa de la vida marcada por cambios físicos y emocionales, que puede ser un periodo de mucha vulnerabilidad.
5 formas de proteger a nuestras niñas del abuso sexual
Como mamás y adultas responsables para proteger a nuestras hijas, y como sociedad, podemos hacer mucho. Aquí, algunas acciones clave, desde casa, que sugiere la Asociación Infancia Libre de Abuso Sexual (ILAS):
- Como mamás, reflexionar sobre nuestra propia infancia. Es importante preguntarnos cómo fueron nuestras experiencias y si algo de lo que vivimos puede influir en la manera en que criamos a nuestras hijas.
- Estar presentes y atentas. No se trata sólo de pasar tiempo con ellas, sino de estar realmente disponibles emocionalmente. Escuchar sin juzgar y generar confianza para que se sientan seguras de contarnos cualquier cosa.
- Controlar lo que ven en Internet. Poner filtros parentales en los dispositivos y estar al tanto de lo que consumen en redes sociales es clave para evitar que accedan a contenido inadecuado o hablen con desconocidos.
- Hablar sobre sexualidad de manera clara y natural. No hay que esperar a que crezcan para abordar estos temas. Explicarles desde pequeñas sobre su cuerpo, los límites y el respeto es fundamental.
- Empoderarlas en prevención y conocimiento del abuso sexual Infantil. Empoderarlas para que sepan que nadie tiene derecho a tocar su cuerpo sin su permiso y que siempre pueden pedir ayuda si algo las hace sentir incómodas.
“Es crucial crear conciencia y trabajar en la prevención y erradicación del abuso sexual infantil. La protección de la infancia debe ser una prioridad, garantizando que todos los niños y niñas puedan crecer en un entorno seguro y libre de violencia”.
Dafna Viniegra, cofundadora de ILAS.
Informarnos, hablar con nuestras hijas y generar un ambiente de confianza en casa puede marcar la diferencia. Este Día Internacional de la Mujer es una gran ocasión para reafirmar nuestro compromiso con su seguridad y bienestar. Al protegerlas hoy les daremos un futuro más seguro y libre.
¿Qué más podemos hacer para prevenir el abuso sexual infantil?
- No permitir que los niños/as duerman con adultos durante las vacaciones o fiestas
- Vigilar el uso de los aparatos electrónicos por los riesgos en línea como el ciberacoso.
- Supervisar que el trato y cuidado de los niños/as mayores con los más pequeños sea saludable y responsable.
- Reforzar con los niños/as, antes de llegar a las fiestas a los que los invitan, que está bien poner límites de contacto o espacio personal. Diles que si algo les incomoda, pueden venir contigo.
- Designar a dos padres a observar las fiestas y reuniones de sus hijos/as con un enfoque positivo.

