El aire se llena de un cariño especial en estos días, una atmósfera que celebra el pilar fundamental de nuestras vidas: la madre. En este espíritu de reconocimiento y afecto, reunimos las voces de diversas mamás, cada una con una historia única, pero todas unidas por el poderoso lazo del amor materno.
Por Mamarama
Victoria Molina, mamá de 2.
Victoria Molina es artista visual y diseñadora mexicana. Utiliza principalmente el collage como técnica de creación. Este mes presenta “Extractos de Romero, Memoria y Borramiento” en la Galería ETRA de San Pedro Garza García, Nuevo León. @artvictoriam
- ¿Qué ha aportado la maternidad a tu persona, a tu vida, a lo que haces, a tu día a día?
La maternidad ha transformado por completo mi forma de estar en el mundo. Me ha enseñado a mirar con más atención, a habitar el tiempo de otra manera, con más pausa, más escucha. También me ha hecho más consciente de mis límites y de mis fuerzas.
La maternidad me ancló al presente, pero también me abrió hacia un futuro que ya no gira solo en torno a mí. Todo lo que hago ahora está ahora atravesado por ese vínculo con los otros y con el mundo
- ¿Qué le dirías a tu mamá a manera de reflexión o agradecimiento a propósito del día de las madres?
Gracias por enseñarme a ocupar mi espacio, a decir con honestidad y orgullo “aquí estoy”. Por darme las raíces para habitarme con firmeza y sensibilidad. Hoy comprendo cuánta fortaleza se necesita para mostrarse auténtica en un mundo que muchas veces nos pide lo contrario.
- ¿Cómo quisieras que tus hijos te pensaran y/o recordaran en un futuro?
Quisiera que me recordaran como una mujer que hizo lo mejor que pudo, con amor y con presencia. Como alguien que los miró con atención, que respetó su individualidad, y que buscó enseñarles (más con el ejemplo que con palabras) a vivir con sensibilidad, con respeto por la vida en todas sus formas, con creatividad y con mucha curiosidad.

Aideé Zamorano, mamá de Emilio y Elías.
Aideé es fundadora y directora de Mamá Godín. @soymamagodin
- ¿Qué ha aportado la maternidad a tu persona, a tu vida, a lo que haces, a tu día a día?
A la maternidad le debo mi emprendimiento. Mamá Godín nació en una cama de hospital en 2016 cuando me ingresaron de urgencia tras un chequeo rutinario (que la ley del IMSS exigía mensualmente en esa temporada) en mi segundo embarazo. Todas las mujeres que conocí en esos días veníamos de diferentes contextos, recuerdo que yo era la más grande de mi habitación con 32 años en ese momento. Los trabajos que hacíamos, (porque estábamos ingresadas en el IMSS), eran muy diversos.
Y a pesar de la pluralidad de las historias con las que me crucé, a todas las mamás trabajadoras en la Gineco 4 en CDMX, lo único que nos preocupaba era que nos iban a correr. Aunque nuestra vida y la de nuestros bebés estaban en riesgo. Ahí supe que tenía que hacer algo para poner en la agenda pública y mediática que ser madre trabajadora es un problema público.
En octubre de ese año nació mi Emilio y en diciembre Mamá Godín nació en las redes sociales. Empecé en Facebook.
Mamá Godín me impulsó para concluir la maestría, me llevó a estudiar sobre género y me convertí en una referencia de la economía de los cuidados, todo mientras seguía siendo «Godín», con una posición global y experta en gestión de riesgos, hasta hace dos años que decidí llevar mi emprendimiento al siguiente nivel.
A Emilio le encanta decir que él es la inspiración de Mamá Godín, a mí me encanta decir que ser mamá de Elías y Emilio me dió el poder y la valentía para retar el sistema. Una oficina a la vez, creamos espacios de trabajo seguros para todas las personas.
- ¿Qué le dirías a tu mamá a manera de reflexión o agradecimiento a propósito del día de las madres?
Mi madre cuenta que lloró desconsolada el día que nací y descubrió que yo era una niña (no es que en 1983 tuviéramos los ultrasonidos que existen hoy).
-¿Por qué lloras, madre? -Le preguntó el doctor.
-Porque es niña y va a pasar por todo esto. -Dijo mi mamá.
Nací un 16 de septiembre en el mismo hospital en el que 32 años después concebí a Mamá Godín.
Lo que voy a escribir a continuación se lo he dicho a Ame en persona:
Hoy trabajo para que ninguna mamá tenga que llorar desconsolada cuando se entere que tendrá una niña en este país. Gracias por todos los cuidados que tuviste para mí, es esa fortaleza la que me salva hoy.
- ¿Cómo quisieras que tus hijos te pensaran y/o recordaran en un futuro?
Amo mi relación con mis hijos. Quiero que cuando tengan miedo, estén tristes, o la estén pasando fenomenal sepan que estoy ahí para ellos.
En el futuro quiero que me piensen y recuerden jugando dominó porque “es la única sopa que me sale”, bailando y cantando las canciones de Audry Funk, haciendo Phit, en el bosque, estudiando, leyendo tumbados en la cama y que le den play a todos los «te amo” que les digo a diario cuando más los necesiten.
Y que recuerden que cuando luché contra los dragones en mi mente, fueron ellos los únicos capaces de traerme de vuelta. ¡Ah, sí! Y que se hagan cargo de Mamá Godín porque será internacional.

Ana Pao Vargas, mamá de un niño de 3 años.
Ana Pao es mamá y profesionista que lidera proyectos de alto impacto en una agencia internacional y, al mismo tiempo, construye Essential Bliss, una comunidad pensada para mamás trabajadoras que buscan reencontrarse con su esencia. @essential_bliss_mx
- ¿Qué ha aportado la maternidad a tu persona, a tu vida, a lo que haces, a tu día a día?
La maternidad me ha confrontado, retado y transformado. Me ha obligado a poner mi salud mental al centro, a entender que sin red de apoyo simplemente no funciono, y a aceptar que aunque todo se puede… ¡no todo se puede al mismo tiempo! Mi mantra diario es: un paso a la vez, una cosa a la vez, un día a la vez. En ese camino, sigo aprendiendo a organizarme, a poner límites y, sobre todo, a elegir con intención. Porque mi prioridad, por encima de todo, es estar verdaderamente presente con mi hijo, darle tiempo de calidad y ser su refugio seguro. Ser mamá y profesionista al mismo tiempo no es fácil, pero es posible. Y aunque algunas veces duela el cansancio, lo que más pesa es el amor. Ese, lo sostiene todo.
- ¿Qué le dirías a tu mamá a manera de reflexión o agradecimiento a propósito del Día de las Madres?
A mi mamá le diría que la admiro profundamente. Con todas sus luces y sombras, ha sido una mujer incansable. Su fuerza, su perseverancia y su capacidad de levantarse una y otra vez me inspiran a seguir caminando, incluso en los días en los que siento que no puedo más. Gracias a ella sé que rendirse no es una opción.
- ¿Cómo quisieras que tus hijos te pensaran y/o recordaran en un futuro?
Si algún día mi hijo piensa en mí, deseo que recuerde una mamá valiente, que se atrevió a intentarlo todo por construir una vida con sentido. Que lo amó sin medida, que fue imperfecta pero siempre presente. Que soñó en grande, pero que supo detener el mundo para escuchar su risa.

Andrea Rojas, mamá de Andrés, de 16; Felipe, de 7; y de Gabriel y Rafael, de 2 años.
Andrea es una profesional del sector financiero y madre de cuatro hijos de diversas edades (desde niños pequeños hasta un adolescente), roles que desempeña simultáneamente.
- ¿Qué ha aportado la maternidad a tu persona, a tu vida, a lo que haces, a tu día a día?
La maternidad me ha dado la oportunidad de conocer y abrazar una parte de mí que tenía muy guardada: mi yo más sensible y con muchos miedos. Me ha enseñado que las cosas no pueden ni deben ser perfectas, hacer lo mejor que pueda con lo que tengo y volver a intentarlo al día siguiente.
- ¿Qué le dirías a tu mamá a manera de reflexión o agradecimiento a propósito del Día de las Madres?
Le diría que no se juzgue, que todo lo hizo fue desde el amor y con la mejor intención. Le agradezco todo ese amor y esfuerzo.
- ¿Cómo quisieras que tus hijos te pensaran y/o recordaran en un futuro?
Quiero que sepan que los amo muchísimo, que han sido mis más grandes maestros y que llenan mi mundo de alegría. Mis hijos se volvieron una motivación y una fuerza que desconocía, que sepan que les agradezco por elegirme como su mamá y que siempre quiero verlos felices, pero sobre todo que los días que eso no sea posible, yo estaré para acompañarlos.

Lupita Tirado, mamá de Samir, de 24, y Elías, de 17 años.
Lupita es wedding planner, apasionada por los eventos desde pequeña, pues creció en un entorno familiar dedicado a la cocina y los eventos, siempre con la idea de crear memorias inolvidables para el bien de los demás. @lupitatiradowp
- ¿Qué ha aportado la maternidad a tu persona, a tu vida, a lo que haces, a tu día a día?
Cuando recién me convertí en mamá aprendí a tener una visión menos egoísta. La maternidad te hace ser una persona más empática, mucho más comprensible, entender que tienes que ver por los demás, por alguien que es tu hijo y que siempre estará contigo. Eso aportó mucho a mi crecimiento, saber que había alguien que dependía de mi. También me obligó a ser una mejor persona, porque tengo que dar un buen ejemplo, pues los hijos pueden aprender lo mejor, pero también lo peor de mí. Aportó realidad del mundo en el que me encontraba y también mucha madurez, a pesar de que fui mamá joven, pues tuve a mi primer hijo a los 20 años, me brindó una madurez que me empujó en muchos aspectos de la vida. Logré terminar mi carrera, fue un impulso de fuerza para lograr mis sueños.
- ¿Qué le dirías a tu mamá a manera de reflexión o agradecimiento a propósito del Día de las Madres?
De mi mamá agradezco mucho su ejemplo de empatía y su carisma. Ella siempre llega a un lugar y es muy querida, tiene una capacidad de hacer amigos que admiro. Trata a todos por igual, tiene esa magia, un don muy grande y aprendí de ella ese respeto por los demás. Aprecio mucho también que me enseñara a resolver problemas. Mi mamá siempre tiene una solución o una respuesta, tiene magia al arreglar las cosas y creo que eso es muy lindo de su parte.
- ¿Cómo quisieras que tus hijos te pensaran y/o recordaran en un futuro?
Quisiera que me recordaran como una mujer realizada, feliz, como una mujer que piensa que debe haber una vida más allá de los estándares impuestos por la sociedad. Quiero trasmitirle a mis hijos que siempre sean más creativos, abiertos a las diferentes maneras de vida, que no tengan prejuicios y que respeten este mundo y a todas las personas que están en él. También quiero que me recuerden como una mamá amorosa y una mamá presente, muy cercana. Quiero que mis hijos no tengan miedo de seguir sus sueños, de perseguir lo que quieren y de tener una vida plena.

Gabi Xochiteotzin, mamá de Rodrigo y Abril.
Gabi es editora de Plenilunia y comunicadora especializada en temas de salud. @plenilunias | @gabi_xochiteotzin
- ¿Qué ha aportado la maternidad a tu persona, a tu vida, a lo que haces, a tu día a día?
Ay… ser mamá para mí ha sido una de las mayores alegrías de mi vida. A veces me cuesta encontrar la palabra exacta para definirlo, porque ser madre no es sólo una “condición” o una “situación”: es una entrega, un amor tan inmenso que no cabe en ninguna definición. Cuando miro hacia atrás y repaso el camino que he recorrido criando a mis hijos, no puedo más que sentir un profundo orgullo.
Como toda mamá, enfrenté muchos desafíos. Algunos pequeños, otros más grandes. Recuerdo esas épocas cuando eran niños, y mi esposo y yo hacíamos hasta lo imposible por darles lo mejor. A veces nos tronábamos los dedos para pagar colegiaturas, actividades. Nos ajustábamos en muchas cosas, pero jamás escatimamos en su educación. Era nuestra forma de sembrar futuro en ellos.
Y hoy, que ya son jóvenes, que ya vuelan con sus propias alas, veo con tanto amor lo que se ha construido. Cada uno en su ámbito, haciendo lo que aman, caminando con libertad y rodeados de gente que los quiere. Los veo plenos. Y no hay palabra más hermosa para una madre. Plenos. Felices. Viviendo.
Ser mamá me ha enseñado paciencia, sabiduría, amor incondicional… y también a tenerme empatía, a criar con amor, con conciencia, con respeto. Esa ha sido, hasta hoy, mi maternidad. Y no la cambiaría por nada en el mundo.
- ¿Qué le dirías a tu mamá a manera de reflexión o agradecimiento a propósito del Día de las Madres?
Ma, te extraño un montón, pero estoy bien. No hay día que no piense en ti o que no recuerde alguna enseñanza tuya. A veces me río sola acordándome de tus frases o quiero llamarte por teléfono para contarte algo. Me haces falta, sí, pero también siento que sigues conmigo. Gracias por todo. Te llevo en el corazón siempre.
- ¿Cómo quisieras que tus hijos te pensaran y/o recordaran en un futuro?
Quisiera que mis hijos me recordaran como una mamá que los amó profundamente y que siempre los animó a vivir su vida con libertad, alegría y plenitud.


