Si hoy pudieras regalarle a tu hijo o hija un recuerdo que dure para siempre, ¿cuál sería? Conecta con ellos con estas ideas fáciles que ambos disfrutarán muchísimo. Te aseguramos que algunas se convertirán en recuerdos verdaderamente entrañables.
Por Mamarama
El tiempo con los hijos no se detiene. Un día estás cantando «Mariposita», «La vaca Lola» o alguna otra cancioncita pegajosa en la tina o regadera con tu peque, y al otro ya tienes a un adolescente que se encierra en su cuarto y te contesta con monosílabos. Y aunque hay días que son muy pesados y cansados, también están esos momentos en los que dices: “Esto es justo lo que quiero que lo recordemos siempre”.
¿Qué tal si haces espacio para esos instantes que quisieras que quedaran guardados para la posteridad? Aquí te van 20 ideas sin que gastes de más ni te vuelvas loca, para crear recuerdos que perduren en cada etapa de la crianza, ¡desde que son peques de pañal hasta la secundaria!
Cuando tus hijos todavía son pequeñitos (¡y te siguen hasta en el baño!)
- Graba un mensaje para tu bebé, dile lo que sientes, cómo te cambió la vida o simplemente cántale algo. En varios años, ¡ese video será oro!
- Haz una caja con “cositas del primer año”. Guarda su primer mameluco, un babero, su primer garabato y una carta tuya. Cuando tenga 18, te lo va a agradecer (o por lo menos se va a reír).
- Tómale foto a sus manitas y pies cada cumpleaños. Imagina tener una línea del tiempo de cómo creció. Un plus: pon tus propias manos como comparación.
- Inventen una canción juntos. Puede ser para lavarse los dientes, para dormir o para cuando está aburrido. Solamente ustedes la conocerán y eso la hará muy especial.
- Haz un libro sensorial con pedacitos de su ropa, de ese pantaloncito rayado, de su cobijita, de un moño, del body de “Mi primera Navidad”… ¡todo lo que quieras!
Para niños que van a la primaria
- Lleven un diario entre tú y él/ella. Tú escribes un día y tu peque al otro. Pueden ser dibujos, garabatos o notas. Es una forma hermosa de conocerse (y también de enterarte de lo que piensa).
- “Nuestra receta favorita”. Cocinen algo rico juntos (galletas, hot cakes, lo que sea) y pónganle nombre. ¡Repítanla cada que tengan antojos y tiempo para cocinar!
- Álbum de “primeras veces”. Escribe, ilustra o toma fotos de las historias de esa primera vez que fue al doctor, cuando se amarró las agujetas solito/a, cuando aprendió a nadar, su primera piñata, etc.
- Tomen día donde tú digas “sí a todo” (con límites). Lo pueden hacer en vacaciones o con motivo de su cumple. Que él o ella elija qué hacer, qué comer, a dónde ir. Sentirse escuchado/a es una acción que valoran muchísimo.
- Caja de los tesoros del año. Cada diciembre, guarden juntos algo que represente ese año: una entrada al cine, una conchita de la playa, una cartita, un sticker, una hoja… ¡Imagínate abrirlas en 10, 15, 20 años!
Para los teens
- Cartas al futuro. Pídele a tu chico/a que escriba una carta para su “yo del futuro”. Escríbele tú también una. Guárdalas para cuando cumpla 18 o se gradúe.
- Una playlist compartida. Haz una lista con canciones que les gusten a los dos (o que representen momentos especiales).
- Tatuajes temporales para ambos. Diseñen algo simbólico: una frase, una figura y háganlo con plumón o stickers. Se reirán y conectarán un montón.
- Noche sin pantallas. Una vez al mes, prohibido ver el celular o la compu. Saquen juegos de mesa, cocinen juntos o simplemente platiquen. Suena simple, pero se siente enorme.
- Frasco de agradecimientos mutuos. Cada quien deberá introducir una nota por semana con algo que le agradece al otro. Al final del año, ábranlo juntos.
Ideas que aplican para todas las edades
- Cuaderno familiar de historias. Anoten anécdotas chistosas, frases épicas o cosas que pasaron. Te aseguramos que en unos años lo leerán muertos de risa.
- Cápsula del tiempo. Guarden objetos importantes en una caja sellada. Decidan juntos cuándo la abrirán. No falla.
- Notas de audio. Graba la voz de tu hijo/a todas las veces que puedas: sus primeras palabras, cuando esté aprendiendo a leer, las canciones que le dejan aprenderse en sus festivales, poemas, leyendo un libro, haciéndole preguntas… ¡Nada como tener su vocecita grabada a lo largo del tiempo!
- Reto de experiencias. Hagan una lista con 12 cosas para hacer juntos durante el año. Puede ser ir a un museo, armar un rompecabezas gigante o salir al bosque. Vayan poniéndole palomita a lo que ya hicieron e incluyan nuevas actividades.
- Libro para mamá hecho por tus hijos/as. Diles que te dibujen, que escriban lo que les gusta de ti, que te tomen fotos y luego las imprimes o lo que más recuerdan contigo. ¡Será tu gran tesoro!
No se trata de hacer mil cosas, ni de llenar cada día de actividades especiales. Se trata de elegir ciertos momentos y darles tu tiempo, que es lo que más necesitan y quieren de ti. «Un día más puede ser, para tus hijos, un recuerdo que guarden para siempre. Y no necesitas hacer magia: con estar presente ya estás dejando en ellos la mejor de las huellas.

