¿Has escuchado hablar del tamiz ortopédico? También se le conoce como tamiz de cadera, y su objetivo es detectar si tu bebé recién nacido tiene algún grado de displasia del desarrollo de la cadera.
Por Lic. René Govea Hernández
La displasia de cadera es una condición congénita considerada como el defecto de nacimiento más común relacionado con el sistema musculoesquelético, de acuerdo con el Informe del Sistema de Vigilancia Epidemiológica 2024 sobre malformaciones en recién nacidos mexicanos.
¿Cómo se origina la displasia de cadera?
Aunque no existe una causa única para el desarrollo de esta condición, se sabe que hay diversos factores durante el embarazo que pueden aumentar el riesgo de displasia de cadera en los recién nacidos, como:
- Baja cantidad de líquido amniótico.
- Primer embarazo.
- Bebés en presentación podálica o de nalgas (es decir, que nacen “sentados”).
- Antecedentes familiares de displasia de cadera.
- Envolver al bebé con las piernas muy juntas, usando rebozos o mantas demasiado ajustadas que limitan su movilidad.
La displasia de cadera puede detectarse justo después del nacimiento, ya sea por parto o cesárea, mediante la revisión física que realiza el personal médico. Durante este examen se revisan cuidadosamente las extremidades y caderas del bebé. Sin embargo, la displasia también puede desarrollarse en los meses posteriores al nacimiento, por lo que es fundamental acudir puntualmente a las revisiones pediátricas mensuales, y evitar prácticas como envolver al bebé “como taquito”, que restringen el movimiento natural de sus piernas.
Si el pediatra nota alguna sospecha durante la exploración, puede indicar un ultrasonido de cadera. Este estudio es completamente seguro, no invasivo ni doloroso. Para facilitar la revisión, se recomienda que el bebé esté tranquilo, preferentemente después de comer, con pañal limpio y si es posible, dormido.
Displasia de cadera: 8 de cada 10 casos se dan en niñas
En México, al igual que en otros países, la displasia de cadera es mucho más frecuente en niñas. De cada 10 casos detectados, ocho corresponden a bebés del sexo femenino. Por eso es tan importante que todos los recién nacidos se sometan al tamiz de cadera, especialmente si hay antecedentes familiares (como en mamás, tías, abuelas o primas que hayan tenido esta condición).
La displasia de cadera puede presentarse en una o ambas caderas, y su severidad varía entre cada bebé. Existen tres grados principales:
- Leve: La cabeza del fémur está dentro de la cavidad de la pelvis, pero esta es poco profunda y no lo sostiene del todo.
- Moderada: La cabeza del fémur entra y sale de la cavidad, lo que provoca inestabilidad.
- Severa: La cabeza del fémur está completamente fuera de la cavidad (dislocada), y no existe soporte adecuado por parte de la pelvis.
¿Cuál es el tratamiento para la displasia de cadera?
El tratamiento dependerá del grado de displasia que se diagnostique. Puede ir desde terapia física, que debe ser indicada por un pediatra o un ortopedista pediátrico, hasta el uso de órtesis, como:
- Cojín de Frejka
- Arnés de Pavlik
- Órtesis de Tübingen
Estos dispositivos llevan los nombres de los médicos que los diseñaron y ayudan a mantener la cadera en una posición adecuada para que se desarrolle correctamente. En casos más graves, también pueden requerirse intervenciones quirúrgicas.
En algunas comunidades donde no hay acceso a atención especializada, se ha promovido el porteo tradicional con rebozo, colocando al bebé con las piernas abiertas en posición de “ranita”, con una pierna al frente del cuerpo de mamá y otra hacia la espalda.
Esta práctica puede favorecer el desarrollo de la cadera, pero no sustituye una evaluación médica ni representa un tratamiento avalado científicamente. Se recomienda únicamente cuando el bebé tiene al menos tres meses y siempre bajo supervisión de un profesional de la salud.
Si tienes un recién nacido, no olvides preguntar por el tamiz de cadera, y acude a todas sus revisiones médicas.
La displasia de cadera es tratable si se detecta a tiempo, y hacerle este sencillo estudio puede hacer toda la diferencia en su desarrollo motriz y calidad de vida futura.

Estudió la licenciatura en prótesis y órtesis en el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR). Colaboró en Teletón realizando piezas de órtesis para menores de edad. También fue protesista y ortesista del Área de Fabricación de Órtesis y Prótesis en la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Actualmente trabaja para Ottobock México, como líder del Área de Educación Continua para protesistas y es director del Área de Atención a Pacientes.

