Con estos pasos sencillos, puedes transformar tu noche caótica en un cierre de día reparador. Spa casero, aceites esenciales y calma, ¡y todo en menos de media hora!
Por Mamarama
Hay días que se sienten eternos: mucho trabajo, pendientes que no se acaban, hijos que demandan más atención y juegos en esta ¿cuarta, quinta semana de vacaciones escolares?, además de que la cena que no se hace sola… Y justo cuando crees que podrás sentarte a descansar, te das cuenta que llevas todo el día con los hombros tensos, malhumorada y con la mente acelerada.
Si eres mamá profesionista –trabajando desde casa o desde una oficina– sabes lo que es estar disponible para todo y para todos. Pero hay algo importante que a veces olvidamos: tú también cuentas.
No necesitas una semana en un retiro de meditación para recargar energía (bueno, quizás sí una semana con amigas en la playa, ¿a poco no se antoja?). Con 20 o 25 minutos bien usados puedes transformar tu día. Aquí te compartimos una rutina de spa casero que puedes poner en práctica hoy mismo y cómo aprovechar los aceites esenciales para darte un masaje relajante.
Una rutina efectiva en 25 minutos
Prepara tu espacio. Pon música suave, apaga pantallas y cierra la puerta del baño. Respira hondo. Este momento es sólo tuyo:
- Toma una ducha caliente y lenta. Permítete sentir el agua y soltar tensiones.
- Aplica una mascarilla facial (casera o de sobrecito).
- Prepara una infusión de manzanilla, lavanda o jengibre, y tómala sin prisas.
- Date un automasaje con aceites esenciales en hombros, cuello o piernas.
Aunque suene sencillo, este ritual tiene un impacto emocional y físico importante.
Porque cuando te das un respiro, tu cuerpo lo agradece, tu mente se aclara y tu corazón se siente apapachado.
¿Cómo usar los aceites esenciales para relajarte?
Los aceites esenciales pueden ayudarte a entrar en modo off cuando el día ha sido abrumador. Pero hay que saber usarlos. Aquí, unos tips básicos que nos comparten los expertos de San Pablo Farmacia para consentirte con el uso de aceites esenciales.:
- No los apliques directamente sobre la piel. Diluye siempre con un aceite vegetal (almendras, coco o jojoba). La fórmula ideal: 2 gotas de aceite esencial por cada 8 gotas de aceite base.
- Aromas recomendados: lavanda, clavo, romero, bergamota e incienso. Prueba hasta encontrar el que conecte contigo.
- Prepara el ambiente: luz tenue, espacio cómodo, sin interrupciones. Ponte ropa ligera y relájate.
Tres rutinas de automasaje fáciles para cerrar tu día
Para tener toda la experiencia completa, te compartimos tres opciones prácticas para regalarte ese apapacho que tanto mereces:
Masaje exprés de cuello y hombros (5-7 minutos):
Con las yemas de los dedos, haz movimientos circulares desde la base del cráneo hasta los hombros. Luego, recorre la línea del cuello con ambas manos, aplicando el aceite diluido y ejerciendo una leve presión.
Masaje de piernas cansadas (10 minutos):
Con las palmas de las manos, sube desde los tobillos hacia las rodillas haciendo presión ligera. Estimula la circulación con movimientos ascendentes. Es ideal si estuviste sentada o parada mucho tiempo.
Masaje relajante en la espalda (con apoyo):
Si puedes pedir ayuda a tu pareja o una persona de confianza, pide que aplique el aceite en la espalda y haga pases lentos, sin presionar demasiado. El cierre debe ser con movimientos largos y suaves hacia los costados.
Importante: no prolongues más de 45 minutos el uso de aceites y ventila bien el espacio. Usar aceites en exceso puede causar irritación o mareo.
El autocuidado no es un lujo, en realidad es una forma de productividad emocional. Apaga el modo multitask por un rato. Respira. Relájate. Disfruta.
Anímate a probar esta rutina de autocuidado. Del 3 al 9 de agosto, aprovecha la Estación de Ofertas de San Pablo Farmacia para armar tu spa en casa.

