¿Sabías que el aire dentro de casa puede estar cinco veces más contaminado que el de afuera? Una limpieza profunda puede ayudarte a reducir los síntomas de alergias en tu familia.
A veces creemos que limpiar rápido con la escoba o pasar un trapo es suficiente, pero ese polvo que se levanta al barrer puede quedarse flotando en el aire por horas y agravar síntomas como secreción, congestión nasal y estornudos, típicos de las alergias, ¿te suena familiar?
En México, justamente las alergias respiratorias ya son un problema creciente de salud pública. De acuerdo con el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), la rinitis alérgica afecta a más del 42% de la población, y los factores urbanos como la contaminación y los espacios cerrados están empeorando la situación.
El Dr. Néstor Alejandro Meneses Sánchez explica que el aumento de alergias está directamente ligado al entorno en el que vivimos: contaminación, cambios climáticos y poca ventilación en interiores.
De hecho, se ha encontrado que las concentraciones de contaminantes en interiores pueden ser hasta cinco veces mayores que en el aire exterior, lo que agrava los síntomas de asma y rinitis alérgica, especialmente en niños y adultos mayores.
Y es que el polvo no es inofensivo, en el se encuentran ácaros, esporas de moho, pelo de mascotas y hasta fragmentos de cucarachas, y estos alérgenos se acumulan en colchones, sofás, cortinas y rincones que pocas veces se limpian a fondo.
¿Qué tiene que ver el polvo con tu salud?
El polvo no sólo causa estornudos o congestión nasal. En personas con predisposición alérgica, puede detonar crisis de asma, dermatitis atópica y conjuntivitis. “Incluso los olores fuertes de algunos limpiadores, perfumes o aromatizantes pueden provocar inflamación en las vías respiratorias, conocida como rinitis vasomotora, y agravar los síntomas”, explica el Dr. Alejandro Meneses.
Por eso, mantener los espacios realmente limpios y controlar el polvo doméstico no es solamente una cuestión estética; es, en realidad, una medida de prevención para cuidar la salud respiratoria de toda la familia.
La exposición a altos niveles de contaminación del aire puede causar una variedad de efectos adversos para la salud: aumenta el riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón, las cuales afectan en mayor proporción a población vulnerable.
Organización Mundial de la Salud
Tecnología para hogares limpios
Hoy día hay herramientas de limpieza diseñadas para atrapar de manera efectiva y muy práctica a los alérgenos, antes de que lleguen a nuestros pulmones. Por ejemplo, las aspiradoras con filtros HEPA capturan hasta el 99.97% de las partículas microscópicas, incluyendo polvo, polen, pelo de mascotas y microorganismos.
Dispositivos como las Devoradoras Stick Vacs, de Koblenz, combinan sistemas ciclónicos de succión con filtros HEPA, capaces de retener hasta el 99.99% del polvo sin aumentar el consumo de energía. “Estas innovaciones reflejan una tendencia global hacia la limpieza inteligente y sostenible, donde la potencia, el ahorro energético y la salud se integran en un solo equipo”, señala Daniel Lara, Gerente de Marketing de la Línea de Floorcare, de Koblenz.



Y además tienen otro beneficio: cuando usas una aspiradora con filtro de agua o HEPA, evitas levantar el polvo que normalmente se esparce al barrer o sacudir. “Barreras como el agua o los filtros retienen las partículas en lugar de hacerlas volar por la casa, reduciendo la exposición y el riesgo de alergias”, explican los expertos.
Pequeños cambios, grandes resultados
La Clínica Mayo recomienda algunas medidas sencillas que pueden transformar tu hogar en un espacio más limpio y seguro:
- Lava la ropa de cama una vez por semana con agua caliente y usa fundas antiácaros en almohadas y colchones.
- Evita las alfombras gruesas y prefiere pisos lisos o tapetes lavables.
- Usa aspiradoras con filtro HEPA o filtros de aire de alta eficiencia.
- Mantén las ventanas cerradas en temporada de polen y limpia los marcos con frecuencia.
- Limpia con trapo húmedo, no en seco, para evitar que el polvo se disperse.
- Ventila tu hogar todos los días, aunque sea unos minutos, para renovar el aire.
- No fumes dentro de casa. Mejor aún: no fumes en ningún lugar.
Cuida el aire que respiras
La Organización Mundial de la Salud estima que para 2050, la mitad de la población mundial será alérgica. Aunque no podemos controlar la contaminación exterior, sí podemos hacer mucho dentro de casa. Reducir el polvo, ventilar los espacios y elegir tecnología de limpieza eficiente nos ayuda a vivir sin alergias constantes –o mejorarlas– y a respirar con tranquilidad.
Crear un hogar limpio, libre de polvo y alérgenos mejora indudablemente la salud de todos, pero también nuestro bienestar emocional, porque en una casa donde se respira mejor, se vive mejor.

