La niña de mis ojos, del artista Erik Rivera, llega a SimiCasa Museo durante la Semana del Arte en la Ciudad de México con una propuesta sensible, emotiva y accesible. Una forma distinta de acercarse a Frida Kahlo y de vivir el arte en familia.
Durante la Semana del Arte en la Ciudad de México, hay exposiciones que se sienten muy cercanas y humanas, como La niña de mis ojos, del artista plástico Erik Rivera, que se presenta en SimiCasa Museo y que reúne 21 óleos, de pequeño y mediano formato, inspirados en los autorretratos de Frida Kahlo, pero vistos desde un lugar distinto: la infancia, la emoción y la memoria.
“Mi lema es: pinto niños que ya fueron adultos”, nos comparte Rivera. “Es un juego casi de psicoanálisis, de encontrar respuestas en la infancia”. Y agrega atinadamente: “Las mamás lo entienden perfecto: cuántas respuestas no encontramos en nuestros hijos, en nuestros mini yo”.
Una Frida más vulnerable, más cercana
En el recorrido por esta exposición, que se inauguró este viernes 6 de febrero, Frida no aparece como ícono intocable ni como figura solemne. Rivera retoma sus autorretratos, muchas veces intensos, dolorosos, y los infantiliza, no para suavizarlos, sino para cargarlos de otra emoción.
“Infantilizarlos no es hacerlos un juego”, explica. “Es darles más emotividad, volverlos más humanos”.



El resultado es una Frida que se siente más próxima, más fácil de mirar, incluso para niños y adolescentes, que quizá se acercan por primera vez a su obra.
Del óleo a la experiencia inmersiva
Algunas piezas de la exposición incorporan recursos tecnológicos que amplían la experiencia. Como nos cuenta Rivera, no sustituyen a la pintura (todas las obras son óleos originales y únicos), sino que la acompañan y abren nuevas formas de diálogo.
Antes de montarla, el propio artista tuvo dudas. “El óleo es una pieza única, casi sagrada”, confiesa. “Pero en este contexto, como instalación, la experiencia cambia y se lleva la obra a otro nivel”.
Para las familias, que ya están súper acostumbradas a las pantallas, este cruce entre arte tradicional y lenguaje contemporáneo se vuelve un punto de conexión natural.
Un museo que se siente familiar
Parte del encanto de la exposición está también en el espacio. SimiCasa Museo apuesta por una experiencia menos rígida, pues las obras se colocan en mesas, permitiendo verlas desde distintos ángulos, incluso por detrás.
“Desacralizar el cuadro colgado de toda la vida también invita a más personas a entrar”, dice Rivera. “Me gusta mucho esta parte familiar, más abierta”.
Obviamente todo esto se nota, y lo mejor es que una exposición que se puede recorrer con calma, mientras se platica y se observa en conjunto, permitiendo que cada quien conecte desde su propia experiencia.
Arte que se comparte
Hasta el 22 de febrero, La niña de mis ojos se suma a la conversación cultural de la ciudad con una propuesta accesible. Una buena opción para quienes buscan un plan cultural distinto, para salir del circuito tradicional y mirar el arte desde un lugar más cercano. Todas las obras están a la venta.
Con esta propuesta, la SimiCasa Museo, además de sumarse a la Semana del Arte, se reafirma como un espacio creativo para la difusión del arte, donde se reconoce y celebra la voz de los artistas contemporáneos. No te olvides visitar todo el museo y pasar por un café y pan en su cafetería.

¿Cuándo la vas a visitar? Estos datos te serán de utilidad:
La niña de mis ojos, de Erik Rivera
Sede: SimiCasa Museo
Dirección: Río Neva #17, colonia Renacimiento, alcaldía Cuauhtémoc, CDMX
Fechas: Del 6 al 22 de febrero de 2026
Horarios:
Martes a jueves: 9:00 a 17:00 h
Viernes, sábado y domingo: 9:00 a 18:00 h
Costo: $100. 50% de descuento para niños, adultos mayores, personas con discapacidad y estudiantes
Jueves de Bondad: entrada libre

