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Jimena Merodio: “La creatividad surge detrás de la angustia”

Por Nonantzin Martínez

Si eres entusiasta de los osos de tela, seguramente conoces la marca Fredo, una empresa mexicana que desde hace 10 años reparte abrazos y sonrisas entre sus clientes de todas las edades a través de ositos hechos a mano. Lo que quizás no sepas es que hoy vive un momento de reinvención muy importante bajo la dirección de Jimena Merodio, una mujer apasionada de las telas y el diseño, con formación en administración y finanzas y mamá de dos hijos.

Tras una crisis laboral y personal muy difícil, Jimena tomó las riendas de Osos Fredo, siguiendo su ADN de responsabilidad social –la marca contribuye al desarrollo integral de la niñez mexicana, mes con mes, a través de la Fundación Un kilo de ayuda– pero agregó dos ingredientes que le dieron un giro clave al negocio: innovación y creatividad.

En Mamarama quisimos conocer un poco más de su historia, una que nos deja muchos aprendizajes de pasión y constancia. A continuación, nuestra charla con Jimena, en una tarde de finales de verano:

¿Cómo llegaste a la marca?

Osos Fredo lleva 10 años en el mercado y yo la tomé hace dos, a través de un fondo de inversión. Revitalicé la marca cambiando los diseños de las telas y creando un nuevo concepto para llegar a más hogares.

Yo era clienta de Fredo. Una Navidad decoré mi árbol con Osos Fredo. Verlo me dejó una sensación muy bonita y, de hecho, fue la capacidad de asombro de mis hijos al ver el árbol lleno de osos lo que me motivó a luchar por la marca y desarrollar nuevos conceptos. 

¿Qué pasaba en tu vida cuando te convertiste en CEO de Fredo?

Fredo llegó en un momento muy difícil en mi vida. Soy financiera de profesión y llevaba 20 años trabajando en administración y logística, la mitad de mi vida. Debido a un mal performance de la empresa donde me encontraba, me quedé sin empleo. Prácticamente perdí mi patrimonio y, además, estaba mal de salud. ¿Qué pasó entonces? Tenía la opción de llorar o de salir adelante. Por fortuna, Fredo detuvo mi caída libre, me hizo creer en mí, nos hizo sonreír de nuevo a mi y a mis hijos y ahora tenemos una vida más bonita.

Obtuve la marca un 10 de mayo, así que prácticamente soy “mamá de los osos”. Me ilusionaba estar en Fredo, pero a la vez me preguntaba: “¿cómo se vende un oso?”, “¿cómo hago un negocio de osos?”. Es increíble la magia que inspiran, pero, “¿cómo vamos a vivir yo y mis hijos a través de un oso?”.

Tomaste la marca en pandemia, ¿qué efecto tuvo esto?

Cuando tomé Fredo iniciaba la pandemia. Esto fue parte de la motivación para darle un giro a la marca. Al principio hubo un retroceso, pero luego llegaron las nuevas ideas. Hay dos cosas en particular que nos hicieron crecer. La primera fue que iniciamos con el modelo de distribuidoras al interior de la República. Hoy tenemos 16 mujeres trabajadoras que tienen pastelerías, florerías, tiendas de regalos o que hacen galletas y que complementan sus productos con un Fredo. Las hemos ayudado a abrir sus canales de comunicación y negocio para tener un mejor emprendimiento. 

La segunda acción fundamental del crecimiento de Fredo fue la línea innovadora de osos confeccionados con las prendas de un ser querido fallecido o con prendas del propio cliente que les genere un recuerdo y una emoción. Este, sin duda, ha sido el producto estrella durante la pandemia. Dar un servicio tan personalizado, escuchar al cliente y plasmar su deseo en un oso, es decir, transformar su recuerdo en algo bonito, fue un gran acierto.

Apoyamos a mujeres a crecer sus negocios junto con Fredo. Yo les digo y las oriento por dónde pueden crecer su sueño.

Dices que la satisfacción de los clientes es muy reconfortante para ti…

Sí, porque es un ciclo completo: desde que empiezo a idear cómo hacer el oso que ellos buscan hasta ver cómo lo disfrutan. Y es que yo no vendo osos, vendo abrazos. La recompra que tenemos es del 70%, así que eso habla muy bien del nivel de satisfacción. 

Esto no sería posible sin ese ingrediente de innovación que le he impreso, por eso cada Fredo es único. Sus telas las diseñamos yo y mi equipo, son suaves y los rellenos son hipoalergénicos. Además, echamos mano de especialistas en distintas áreas para su confección. Por ejemplo, ahora tenemos la línea “Sanando con Fredo”, que tiene como base la aromaterapia. Una terapueta experta desarrolló una mezcla probada para poder sanar, pues armoniza el organismo a través de los distintos olores y esencias y así lograr un equilibrio. 

Buscamos que la magia de Fredo esté sustentada y probada, porque el cliente final muchas veces son niños, y queremos que estén seguros y que tengan un apego hermoso.

¿Qué hay de ti en Osos Fredo?

Detrás de lo que hoy día es esta marca hay mucho esfuerzo. Creo que la creatividad surge a través de la angustia. Cuando una se permite tener conexión consigo mismo, puedes conectar con lo más grande de ti. Desde niña, yo jugaba con telas, pues mi papá y mi abuelo eran grandes textileros. Hoy, a través de las telas, hice que mi vida tomara otro giro. Creí en mí y en mi pasión y, ¿sabes?, es en cierta forma algo ‘adictivo’, pues terminando una colección ya estoy pensando: “¿ahora qué hago?”.

Disfruto la satisfacción del cliente y disfruto la comunidad que estamos creando, porque estamos generando el bienestar, tanto con nuestros trabajadores como el del consumidor final. En dos años hemos logrado grandes cosas.

¿Cómo es un día en la vida de Jimena Merodio?

Divertido y complicado a la vez. Soy mamá de dos hijos varones, de 10 y 15 años. Yo me hago cargo de ellos sola, en su totalidad. Primero, alisto a los niños para la escuela y sus actividades. Trato de guiarlos, darles ‘lo mejor de mamá’ y herramientas de contención para que tengan seguridad y amor. 

Mis hijos han sido el motor de este sueño. Ellos han tenido una capacidad de resiliencia muy grande. Ver que su mamá, que trabajaba todo el día con gente importante, de pronto ya no lo hacía, les cambió la vida. Ahora vamos para adelante, enseñándoles a levantarse a través del ejemplo. Mis hijos aman a Fredo y me dicen que no quieren que vuelva a otro trabajo porque hoy me pueden ver más y más feliz, y esto me motiva a hacer de esta marca una gran empresa. 

Luego viene la coordinación de maquila, de los pedidos, la elaboración, la atención al cliente y la búsqueda constante de nuevas tendencias, ver hacia dónde va Fredo y encontrarle el sentido de lo que hago. 

También me gusta mucho hacer introspección: qué hice mal, qué quiero mejorar, qué debo hacer para lograrlo, tanto profesional como personalmente y como mamá. Me encanta estar rodeada de mi familia, ayudar en lo que pueda y divertirme con ellos, y siempre estoy al pendiente de mi mamá, que es una mujer fundamental en mi vida. 

En estos dos años me he dado cuenta que amo la vida, amo vivir, agradezco todos los días que pueda dejar algo a través de mi trabajo y mis manos en muchas personas.

¿Cuál es tu fórmula para sentirte plena?

La conexión que tengo conmigo, pues gracias a ello he aprendido a escucharme y a reconocer que tengo talento. No me la había creído, pero hoy puedo decir que soy talentosa. Junto con esto, nunca dejo de creer en las personas que me rodean. Ambas cosas me generan un balance muy padre.

¿Qué viene para Osos Fredo?

En la última semana de septiembre llegará la campaña de Navidad, además de que Fredo caminará, próximamente, con millones de mexicanos para crear sonrisas: “Juntos por una sonrisa”. También tendremos el encendido del árbol de Navidad en Plaza Universidad, en la Ciudad de México, estaremos en la fábrica de Santa y nos expandiremos a través de una cadena de hoteles a nivel nacional e internacional. 

¿Cuál es ese mensaje que quisieras dejarle a las mujeres a partir de tu experiencia?

Creo que estamos rodeadas de mujeres talentosas y trabajadoras, pero llenas de miedo que las paraliza. Me encantaría decirles que despierten pensando que hoy serán mejores que ayer y que van a lograr ese emprendimiento o proyecto que quieren. ¡Sueñen, dejen que la vida las sorprenda!

Los tips de Jimena Merodio para mujeres emprendedoras

  • Emprende en algo que te apasione. 
  • Cree en ti. 
  • Rodéate de personas expertas en las que tú no eres experta, para encontrar un equilibrio.
  • Busca socios que puedan escucharte y apoyarte.
  • No tengas miedo. A través de la constancia y la especialización se llega al éxito.
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Periodista independiente, editora especializada en temas de bienestar, crianza, maternidad, estilo de vida y gastronomía, mamá de un niño de ocho años, aprendiz de fotógrafa, foodie y apasionada de la música. Sus historias han sido contadas en revistas y sitios como Vanidades, Baby Creysi, La Lista, bbmundo, todobebé, Glamour, Marie Claire, Life & Style, GQ México, Good Housekeeping México, especiales de Milenio y Padres e Hijos.

1 comentario

  1. Liliana Ruesga says

    Es lo máximo jimena!!! Te felicito, que bonito reportaje y que hermosas palabras!!! Adelante siempre y ánimo con todos tus proyectos!! Un gran personaje Jimena para aprender de ella definitivamente ❤️

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