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¿Vaivén emocional en fin de año? Estrategias para afrontarlo

Por Nonantzin Martínez

Para algunas personas la combinación fin de año + frío + días más cortos –y podríamos agregar el ingrediente “meses interminables de pandemia”– no significa júbilo, alegría y época de fiesta, sino todo lo contrario: tristeza, mayor sensibilidad, retraimiento social, depresión, ansiedad y estrés.

¿La razón? Pueden ser varios factores, nos explica el psicoanalista Manuel Hernández, director de Descübriéndote, clínica y consultoría en salud emocional, y señala que uno de ellos es que los cierres de ciclos, como el fin de año, siempre nos llevan a revisar las metas que conseguimos y los tropiezos que tuvimos, “en especial si hubo algún tipo de pérdida o ruptura, y esto hace que experimentemos cierta nostalgia o un sentimiento de tristeza”. 

Otra de las causas puede ser un desequilibrio con la melatonina y la serotonina, químicos del cerebro que afectan el estado de ánimo, lo que podría derivar en el llamado Trastorno Afectivo Estacional, un tipo de depresión relacionado con los cambios de estación que, por lo general, aparece a finales de otoño y principios del invierno.

Investigaciones sugieren que esta depresión es desencadenada por la respuesta del cerebro de algunas personas a la disminución de la exposición a la luz natural (en ellas se produce más melatonina, que es estimulante del sueño, y menos serotonina, que combate la depresión). Recordemos que durante otoño-invierno los días son más cortos y las noches más largas.

Aunque lo presentan sobre todo personas mayores de 20 años, no se descarta que lo manifiesten niños y adolescentes. Para que sea considerado como tal, la persona debe haberlo presentado por lo menos dos años atrás, durante el invierno.

Los niños y adolescentes también pueden ver afectadas sus emociones hacia fin de año, sobre todo si la pandemia los ha expuesto a situaciones como un contagio familiar, la visita al hospital, perder a un ser querido o ver a sus padres preocupados por el tema económico.

Manuel Hernandez, psicoanalista.

Atención a los síntomas

Si has notado que tu estado de ánimo no es el de siempre y que quizás no se debe a un tema cotidiano y pasajero, si has pasado más de 15 días con algún tipo de dificultad para conciliar el sueño, experimentado una sensación de angustia, ansiedad, estrés, irritabilidad o incluso dificultad para concentrarte, es momento de reconocer que algo está pasando. 

El experto Manuel Hernández sugiere atenderse en cuanto aparezcan los primeros síntomas, pues “un estado de ánimo en desequilibrio puede afectar el desempeño en el trabajo o la escuela, las relaciones interpersonales y, en un caso extremo, el suicidio es la consecuencia de un proceso depresivo”.

El psicoanalista sugiere seguir estas 4 estrategias como punto de arranque y solicitar la valoración de un experto, en caso de necesitarlo:

  1. Valida y reconoce lo que estás sintiendo. Uno de los recursos más importantes de los que puedes echar mano frente a situaciones que te afectan es validar esos sentimientos y emociones en lugar de negarlos o hacer como si no pasara nada.
  1. Habla de ellas para que puedas empezar a procesarlas. 
  1. Reflexiona acerca de las ideas que tienes en torno a la situación que te está causando ese dolor. Muchas veces se vive la experiencia bajo una creencia irracional y sumamente dolorosa, considera el psicoanalista. Es sobredimensionarla: “por ejemplo, cuando estuvimos resguardados en casa para evitar y reducir los contagios por Covid-19, algunas personas empezaron a experimentar una sensación de atrapamiento y llegaron a creer que esto nunca terminaría y no que iban a recuperar sus vidas”.
  1. Adopta una actitud resiliente. Hay que aprender a soltar y dejar ir. Pero no lo pienses como un cliché, porque un aprendizaje importante de vida es comprender que para salir adelante en muchas situaciones debemos aceptar las cosas tal cual son. “Cuando nos resistimos y tratamos de negarlo ponemos un obstáculo para el fortalecimiento emocional”, dice el maestro Manuel Hernández.

En el caso del Trastorno Afectivo Estacional, es importante que sea diagnosticado por un especialista y no tomarlo a la ligera. Los posibles comportamientos que podemos observar en quien lo padece –ojo, solamente en esta época y por dos al menos desde dos años atrás– son: 

  • Retraimiento social.
  • Mostrarse menos animados.
  • Empezar a comer alimentos altos en azúcar, con consecuencias como agotamiento físico, aumento de peso y necesidad de dormir más.
  • Mayor irritabilidad y mostrarse más sensibles
  • Tener dificultades para conciliar el sueño.

El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos sugiere como parte del tratamiento:

  • Fototerapia (terapia con luz)
  • Psicoterapia
  • Medicamentos antidepresivos
  • Vitamina D

La Secretaría de Salud sugiere, además, tomar baños de sol por periodos de 20 a 45 minutos diarios o cuando sea posible.

Esta temporada, cuando las emociones pueden desbordarse –y siempre que lo necesites– atiende las señales de tu cuerpo, no te abandones y acércate a un especialista que te oriente y apoye con un diagnóstico. “Hay que romper con algunos tabúes en torno a los medicamentos de corte psiquiátrico, ya que una de las razones por las que muchas personas se resisten a acudir al médico es porque piensan que los van a medicar; a veces será necesario hacerlo, porque hay que entender que la depresión no es solo un tema emocional, también es un tema químico que debe ser tratado con fármacos”, finaliza el psicoanalista Manuel Hernández. 

Recuerda que si estás bien tú lo estarán tus hijos, tu familia, tu entorno. 

“En estos tiempos de pandemia, aunque ya estemos de salida, debemos estar atentos porque para muchas personas este y el año anterior han sido años de pérdidas, rupturas y duelos que aún se siguen procesando”.

Psicoanalista Manuel Hernández

* Para un apoyo inmediato, marca a la Línea de la Vida 01800 911 2000, disponible las 24 horas los 365 días del año.

Si te sientes estresada, puedes echar mano de la aromaterapia, de un masaje, pedir que alguien de tu confianza te ayude a cuidar a tus hijos mientras te das un espacio solo para ti o recurrir a apoyos como las mantas con peso, herramientas que funcionan aplicando una presión firme pero suave en todo el cuerpo para generar tranquilidad. Fernando Torres, Director de la marca Quilty, explica que estas mantas ayudan a la relajación del sistema nervioso, lo que contribuye a incrementar los niveles de tranquilidad, además de brindar confort, ya que simula el calor y abrazo de una persona.

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Periodista independiente, editora especializada en temas de bienestar, crianza, maternidad, estilo de vida y gastronomía, mamá de un niño de ocho años, aprendiz de fotógrafa, foodie y apasionada de la música. Sus historias han sido contadas en revistas y sitios como Vanidades, Baby Creysi, La Lista, bbmundo, todobebé, Glamour, Marie Claire, Life & Style, GQ México, Good Housekeeping México, especiales de Milenio y Padres e Hijos.

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